miércoles, 1 de septiembre de 2010

Micro cuento.

A fines de Agosto los obreros comenzaron la construcción del camino. Trabajaron día y noche para terminarlo. Fueron explotados e hicieron una huelga. Una disposición de alguien importante quizo dejar sin terminar el trabajo. Desde ese entonces, los del pueblo hablan de aquel camino que no sabe a dónde ir.

viernes, 20 de agosto de 2010

Calle.

Alguien me dijo que nos prefieren adentro. Comiendo, con miedo, mirando televisión. No les voy a dar el gusto.
Afuera es dónde las cosas pasan. En las calles nacen los grandes secretos. Las melodías que unen nuestros días y le dan una razón están afuera, en la claridad de la mañana, en la lluvia sobre el cemento, en el viento tocando la cara. A las historias hay que salir a buscarlas. Somos del mundo, no de nuestras casas. Sacarse el pijama y entender que una no es el ombligo de nada. Hay gente, caminan, les pasan cosas, tantas historias. Sólo quien sabe vagabundear se entera. Aquél que mira puede encontrar insólitas respuestas porque sí… Ya lo decía Arlt: “-Y todo eso lo vio vagabundeando por las calles”-.
Al caminar una se siente viva de una vez y para siempre. Es por eso que mi decisión es salir todos los días de mi existencia. No hay que quedarse encerrado. Podría hablar acá de todos los personajes que me cruzo por las veredas, pero decidí que no. Porque quiero que cada uno de ustedes los descubran. Yo sé que allá afuera pueden pasar cosas. Extrañas, puede ser… pero allá pasan cosas.
Mariana Carignano Agosto 2010.

viernes, 9 de julio de 2010


Cayeron desde el cielo, se metieron en mi interior y descanzan en mi almohada. Se van con la luz del medidía a pasear por el Botánico. De vez en cuando me saludan posados en una hoja. Los sueños son eso: pequeños pedazos de cielo que alguien nos envía para que descubramos un poco de un gran misterio.
Supe reconocerlo aspirándolo todo sentada en el balcón. Era una noche de verano, lo supe de inmediato: el viento llega desde senderos lejanos, tiempos remotos en dónde la historia es hoy.
Ellas son de colores: amarillas, naranjas, rojas, negras. Vienen volando desde la paleta de un pintor. Son las mariposas.
Ellos sólo aparecen cuando los de arriba lo piden y son la respuesta a decisiones equivocadas. Se levantan, firmes, los soldados.
No llegan desde ningún lado. Están en todas las cosas grandes o pequeñas. Depende el día es como los ves y alquien me dijo que los colores son una sensación interna.

Mariana Carignano Junio 2010

lunes, 7 de junio de 2010

El lago

“Toma años, muchos años, asumir la propia identidad de artista y hacer valer los sueños” Guillermo Roux


Corro por rumbos desconocidos, huelo caramelo recién hecho. Llego al mar y tomo su sal. Mientras me elevo muy alto toco las nubes que son parecidas a esas flores que soplás y sus pétalos salen volando. Yo les decía panaderos. Respiro - subo, expiro - bajo. Soy como una calesita sin canciones infantiles. Vuelvo a la tierra y mis manos acarician el barro. Empiezo a modelar. Es una mujer sin espalda. La escultura me habla en francés. No le entiendo pero me gusta la tonada. Trato de imitarla y no lo logro. Camino decepcionada en busca de un secreto que es negro, más bien caoba. Suena un murmullo lejano. Es un chiste de payaso que huele a tabaco y tiene gusto a semillas de girasol. Pinto todos esos rojos y magentas que aparecen en el viento. Dibujo palacios en el aire. Lentamente regreso a aquella que soy con una certeza. Quiero pintar toda la vida.
Abro los ojos y escucho los acordes en guitarra de un tema que me gusta. Me acerco a la gente con la sensación de que un poco de polvo cósmico me contó sus esperanzas.
Mariana Carignano Junio 2010.