martes, 18 de febrero de 2014

Vine por la música.


Una mujer
en un vestido negro
eterno
toca el piano.


Sonata en si menor,
Liszt.


La lluvia,
los paraguas,
el tránsito.


Me voy lejos.


La ventana de un hospital
 tarde.
Las copas de los árboles,
una iglesia.

La esperanza llena de fracasos
 y
la idea de volver a encontrarnos
alguna vez.


Las aplausos me recuerdan que
estoy acá,
entre el público.



Sólo vine por la música.

jueves, 7 de marzo de 2013

Noche.

¿Cuántas veces vamos a reencontrarnos
 para no decirnos
nada?

sábado, 15 de diciembre de 2012

Idea inconclusa.


Leer es adivinar poemas pintados. Enigmas que se articulan como baldosas, una tarde. Noviembre.
Lo casual cae como viento en primavera y;
la historia condensada en una única persona. Para siempre, será;
 la más triste esperanza, que no es.

Mariana Carignano 2012.
Pensamientos inspirados en la obra de Klee "Surgido antaño del gris de la noche" acuarela, 1918.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Esas cosas.


  Hay una luz en la cocina que me hace sentir bien. Debajo de la alacena amarilla, los azulejos azules, le dan a la iluminación, un tono gris. Entre el foco blanco y la pared fría; hay un equilibrio que conmueve. Por eso acá escribo... Por la luz.
  La ropa cuelga en el lavadero. Ante la ventana, la cortina que solía ser la de la ducha, juega contrastes interesantes, con una remera rosa, una toalla naranja y un balde rojo - bombero.
  Muchas cosas pasan en esta cocina. No sé si alguien las recuerda. Porque son las cosas que pasan ... Todos los días.


miércoles, 1 de septiembre de 2010

Micro cuento.

A fines de Agosto los obreros comenzaron la construcción del camino. Trabajaron día y noche para terminarlo. Fueron explotados e hicieron una huelga. Una disposición de alguien importante quizo dejar sin terminar el trabajo. Desde ese entonces, los del pueblo hablan de aquel camino que no sabe a dónde ir.

viernes, 20 de agosto de 2010

Calle.

Alguien me dijo que nos prefieren adentro. Comiendo, con miedo, mirando televisión. No les voy a dar el gusto.
Afuera es dónde las cosas pasan. En las calles nacen los grandes secretos. Las melodías que unen nuestros días y le dan una razón están afuera, en la claridad de la mañana, en la lluvia sobre el cemento, en el viento tocando la cara. A las historias hay que salir a buscarlas. Somos del mundo, no de nuestras casas. Sacarse el pijama y entender que una no es el ombligo de nada. Hay gente, caminan, les pasan cosas, tantas historias. Sólo quien sabe vagabundear se entera. Aquél que mira puede encontrar insólitas respuestas porque sí… Ya lo decía Arlt: “-Y todo eso lo vio vagabundeando por las calles”-.
Al caminar una se siente viva de una vez y para siempre. Es por eso que mi decisión es salir todos los días de mi existencia. No hay que quedarse encerrado. Podría hablar acá de todos los personajes que me cruzo por las veredas, pero decidí que no. Porque quiero que cada uno de ustedes los descubran. Yo sé que allá afuera pueden pasar cosas. Extrañas, puede ser… pero allá pasan cosas.
Mariana Carignano Agosto 2010.

viernes, 9 de julio de 2010


Cayeron desde el cielo, se metieron en mi interior y descanzan en mi almohada. Se van con la luz del medidía a pasear por el Botánico. De vez en cuando me saludan posados en una hoja. Los sueños son eso: pequeños pedazos de cielo que alguien nos envía para que descubramos un poco de un gran misterio.
Supe reconocerlo aspirándolo todo sentada en el balcón. Era una noche de verano, lo supe de inmediato: el viento llega desde senderos lejanos, tiempos remotos en dónde la historia es hoy.
Ellas son de colores: amarillas, naranjas, rojas, negras. Vienen volando desde la paleta de un pintor. Son las mariposas.
Ellos sólo aparecen cuando los de arriba lo piden y son la respuesta a decisiones equivocadas. Se levantan, firmes, los soldados.
No llegan desde ningún lado. Están en todas las cosas grandes o pequeñas. Depende el día es como los ves y alquien me dijo que los colores son una sensación interna.

Mariana Carignano Junio 2010