
Cayeron desde el cielo, se metieron en mi interior y descanzan en mi almohada. Se van con la luz del medidía a pasear por el Botánico. De vez en cuando me saludan posados en una hoja. Los sueños son eso: pequeños pedazos de cielo que alguien nos envía para que descubramos un poco de un gran misterio.
Supe reconocerlo aspirándolo todo sentada en el balcón. Era una noche de verano, lo supe de inmediato: el viento llega desde senderos lejanos, tiempos remotos en dónde la historia es hoy.
Ellas son de colores: amarillas, naranjas, rojas, negras. Vienen volando desde la paleta de un pintor. Son las mariposas.
Ellos sólo aparecen cuando los de arriba lo piden y son la respuesta a decisiones equivocadas. Se levantan, firmes, los soldados.
No llegan desde ningún lado. Están en todas las cosas grandes o pequeñas. Depende el día es como los ves y alquien me dijo que los colores son una sensación interna.
Mariana Carignano Junio 2010